A FLOR DE ALMA…

Sumergida desde mi más temprana edad en una especie de mística universal, he entendido siempre que el presente era la realidad... o, mejor dicho, que la realidad era el presente, y que estar apesumbrada por el pasado o tener una excesiva preocupación por el futuro engendraba sólo dolor y especulación... Esta visión de las cosas me permitió intuir que estos pensamientos tenían un gran poder terapéutico...
El amor es la única respuesta a nuestras incertidumbres.
No se trata de una abstracción, sino de una energía real, o más bien de toda una gama de energías, que cada uno puede crear y conservar en sus adentros. Sencillamente, tenemos que querer y ese podría ser el camino para encontrar en lo más recondito de nuestro ser lo que suelo llamar "Dios ", este poder universal tan a menudo nombrado y tan poco conocido, es para mí una fuerza, pues es amor puro y creador. 
Amar hace desaparecer el miedo. No queda lugar para el miedo cuando se siente amor...
Como todo es energía y que el amor una todas las energías, entonces Todo es Amor.
Es la clave de la naturaleza misma de Dios.
Cuando se quiere y que no se teme nada, entonces somos capaces de perdonar tanto a los demás como a nosotros mismos y empezar a ver las cosas desde una perspectiva más apropiada.
El sentimiento de culpabilidad y la rabía son reflejos del miedo.
La culpabilidad es un malestar que dejamos que se instale de forma solapada dentro de nosotros, mientras que perdonar disuelve esta culpabilidad y esta rabíá que son emociones inútiles y nocivas.
Perdonar es un acto de amor.
El orgullo es un obstáculo para el perdón, una manifestación del ego. Tenemos que ser conscientes de que no somos ni nuestro cuerpo, ni nuestro espíritu, ni tampoco nuestro ego, sino una fuerza mucho más poderosa.
Somos amor con un poder infinito. El amor lo arregla todo.
En cambio, cuando nos dejamos invadir por el orgullo, la arrogancia, la desconfianza, el miedo, la rabíá o la violencia, que son manifestaciones de nuestra propia inseguridad y falta de amor, eso sólo lleva a la destrucción y nos convertimos en presa de la angustia, sumidos en una profunda tristeza.
Estos sentimientos son totalmente inútiles y nefastos y todos estos aspectos del ego nos alejan de la sabiduría,
y por lo tanto de la felicidad y del amor. 
Lo que creemos que es real no es nada más que una ilusión. El tiempo es una ilusión y es preferible medirlo por las lecciones aprendidas que por los minutos, horas o días.
Tener una visión de eternidad de nuestra vida, nuestro mundo, nuestro tiempo nos permite tener una paciencia infinita y  experimentar una paz interior profunda.
Podemos encontrar esta visión de eternidad en nuestra memoria que es nuestra consciencia infinita vinculada a nuestra alma que es eterna...

Basta dedicar un corto período de tiempo cada día a conectarnos con nuestra consciencia, abrir las compuertas de nuestra memoria y así comprender que, para hacer la travesía de la vida, disponemos de un cuerpo perecedero, como lo es toda materia, pero que nos brinda
la oportunidad de actuar, remediar, rectificar, mejorar, unir y sobre todo amar...
De nuestro comportamiento, nuestras acciones, nuestros sentimientos dependen nuestras vidas venideras...
Si el intelecto es importante en este mundo, la intuición lo es todavía más.
La intuición es el lenguaje del alma y escuchar a nuestra alma es oïr la verdad.

Escuchar su sabiduría intuitiva y ser consciente que Todo es Uno, entonces podremos contemplar a Dios.

En la lengua hebraica, a cada letra del alfabeto se le atribuye un valor numérico. La primera letra es igual a 1, la segunda a 2 y así sucesivamente hasta 10, luego de 10 en 10 hasta la vigésima y de 100 en 100 hasta la última letra.

A la palabra AMOR se le ha atribuido el valor numérico de 13 y a la palabra UNO también. La Unidad es Amor o el Amor es Unidad. Las dos palabras Amor y Unidad son por lo tanto equivalentes.

Cuando miramos cada cosa con amor, es la Unidad que contemplamos y así podemos encontrar Dios. En el judaísmo, uno de los nombres que designan a Dios tiene el valor numérico de 26 ("el Tetragrama") lo que nos permite concluir que
Amor y Unidad son equivalentes a Dios.
Si Dios es Amor y Unidad y que nos creó a Su semejanza, somos pues Amor y Unidad.

Está por lo tanto en la naturaleza y la esencia misma del ser humano querer y unir, lo que debe ser nuestro objetivo a lo largo de nuestra vida....
Sylvia Ganancia -Peintures Sculptures
La música es un conducto perfecto para alcanzar niveles espirituales elevados, comprender lo impalpable, alcanzar lo intocable...

Es bueno vivir con todos nuestros sentidos desplegados en cada instante, sentir, vibrar, reir o llorar, hablar o escuchar, respirar a fondo para aprovechar los beneficios que nos ofrece la naturaleza dejando que sus perfumes sutiles se nos suban a la cabeza, seguir mentalmente el recorrido de nuestra respiración visualizando el aire que pasa por nuestros órganos vitales, desde la punta de nuestros pies hasta el lugar más recondito de nuestro cerebro, imaginar paisajes verdosos, azules de cielo o un mar ribeteado por arenas doradas, dejarse mecer por los múltiples efectos sonoros de una naturaleza generosa y repleta de vida....

Una oportunidad inigualable de regenerarse

El mundo en que vivimos es la materialización misma de la Perfección Universal.
Se trata de una energía única que se encuentra por todas partes, en todo ser vivo y en cada cosa.  Es una inteligencia pura, omnipresente, perfecta y formamos parte integrante de ella…
Somos parte de este Cuerpo Universal. Nuestras diferencias son necesarias para su buen funcionamiento. Juntos formamos una unidad, siendo esta unidad también multitud.... En hebreo, la primera letra del alfabeto "Alef" corresponde a la cifra "UNO", pero quiere decir también "MIL." La Unidad engendra el Amor. Hay más cosas que nos unen que cosas que nos separan. Aceptémonos, respetémonos, conectémonos a la buena frecuencia, la del Amor, esta energía viva que lo arregla todo...

El mundo físico nos brinda la oportunidad de actuar, perfeccionarnos, rectificar, unir y amarnos...
Amar, el único objetivo de nuestra existencia.
Sylvia's Reflexions
A Flor de Alma  Ebook